lunes, 8 de julio de 2013

Nicolás Fernandez de Moratín, transición al neoclasicismo

Nicolás Fernández de Moratín (Madrid, 1737-1780), poeta y dramaturgo, es uno de los personajes clave de la transición del barroco al teatro neoclásico del siglo XVIII. Defensor a ultranza de las ideas de la Ilustración, fundó la tertulia literaria de la fonda de San Sebastián, situada en la plaza del Ángel, junto a la plaza de Santa Ana. Los temas principales eran la poesía, el teatro, los amores y los toros, y en ella participaban, entre otros personajes, sus amigos José Cadalso y Tomás de Iriarte, así como Goya y Jovellanos.

Retrato de Nicolás Fernández de Moratín, una estampa grabada a buril por Rafel Esteve y conservada en la Biblioteca Nacional
Nicolás Fernández de Moratín.
Grabado de Rafael Esteve. Biblioteca
Nacional de España.
Existen bastantes semejanzas entre las trayectorias poéticas y teatrales de Nicolás y su hijo, Leandro Fernández de Moratín. Si el padre era un defensor de los ideales neoclásicos del teatro como escuela de costumbres, su hijo se convirtió en el prototipo español del teatro neoclásico.

Ambos solían utilizar seudónimos. Nicolás era conocido en la Academia de los Arcades de Roma por el seudónimo Flumisbo Thermodonciano. Por su parte, Leandro usaba como nombre poético Inarco Celenio, además de otros seudónimos como Ginés de Pasadilla y Melitón Fernández.

Apología de los toros
Nicolás Fernández de Moratín refleja en sus romances el valor del casticismo español, su carácter popularizante y tradicional, como en el poema Fiesta de toros en Madrid, aunque fue muy influenciado en el teatro por las doctrinas francesas de la época.
En 1762 estrenó con gran éxito en Madrid la comedia La petimetra, y en 1764, la tragedia de corte clásico Lucrecia. Inició en Madrid la publicación del periódico El Poeta, que defendía que la virtud, la moral y la ciencia estaban al servicio del arte. Publicó los poemas didácticos La Diana o Arte de la caza y Las naves de Cortés destruidas (1765), la obra erótica Arte de las putas (que se difundió en manuscrito hasta su edición póstuma en 1898) o Carta histórica sobre el origen y progresos de las fiestas de toros en España (1777), apología de los festejos taurinos y defensa de los valores tradicionales españoles.

Otros títulos suyos son Memoria sobre la reforma de la Agricultura, Hormesinda (1770) y Guzmán el Bueno (1777). En esta dos últimas, además de Desengaños al teatro español (1762-1763), reflejan su interés teatral.
Nicolás en 1770 (Hormesinda) y Leandro en 1792 (La comedia nueva o el café) estrenaron con gran éxito en el madrileño teatro Príncipe. Su hijo Leandro hizo publicar las Obras póstumas de su padre en 1821, así como su propio ensayo Orígenes del teatro español fue su obra póstuma, publicada en París en 1883.

Nicolás Fernández de Moratín era hijo del guardajoyas de la reina Isabel de Farnesio, por lo que fue educado en un ambiente refinado. Estudió en La Granja (Segovia), continuó sus estudios en el colegio de los jesuitas de Calatayud y se licenció en Derecho en la Universidad de Valladolid. Fue catedrático de poética en el colegio Imperial de Madrid. Aficionado a la economía, fue socio de la Real Sociedad Económica, a la que dedicó los últimos años de su vida. Murió en su domicilio de Madrid el 11 de mayo de 1780.

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