lunes, 22 de julio de 2013

Palacio Real, museos y colecciones reales

Fachada principal del Palacio Real desde la plaza de la Plaza de Oriente.
Palacio Real. Madrid. Foto: F. Chorro.
El Palacio Real se alza en la calle Bailén como un mirador privilegiado sobre el río Manzanares, en el mismo lugar que había ocupado el viejo alcázar de los Austrias, destruido por un incendio en 1734, y que a su vez se levantó en donde había estado la alcazaba árabe.

Al parecer el incendio que arruinó el viejo alcázar y numerosas obras de arte de las colecciones reales se inició en la habitación de palacio del pintor de cámara Jean Ranc que, como muchos otros artistas extranjeros, había llegado a Madrid por las posibilidades que ofrecía la recén estrenada nueva dinastía de los Borbones.

Fue Felipe V, el primer Borbón en España, quien en 1735 encargó al arquitecto italiano Filippo Juvara trazar el nuevo palacio. Éste lo diseñó de acuerdo con los cánones clásicos en el exterior, con fachada sobria, opuesta a la sofisticación del barroco en el interior. Un año después, el arquitecto falleció en Madrid, y su discípulo Sachetti heredó los planos del maestro y fue quien dirigió la construcción del palacio. La primera piedra de la nueva residencia real se puso en abril de de 1738, introduciendo en el hueco una caja de plomo con monedas de oro, plata y cobre acuñadas en Madrid, Segovia, Sevilla, México y Perú. Las obras finalizaron en 1755, durante el reinado de Carlos III.
El edificio tiene planta cuadrada, con casi medio kilómetro por cada lado, patio central y salientes en los ángulos, además de un enorme patio de armas anexo. Con una extensión de 135.000 m² y 3.418 habitaciones es uno de los mayores palacios de toda Europa.
 
El Palacio Real guarda en su interior varios museos independientes, como el de carruajes o el de armas, además de importantes colecciones de pintura, escultura, cerámicas, tapices, orfebrería y otras piezas artísticas. 

Colecciones reales 
Interior del Palacio Real, con elementos decorativos como estatuas, columnas, lienzos, frescos enmarcados por relieves dorados.
Vista del interior del Palacio Real.
Aunque las mejores pinturas de la colección real se enviaron al Museo del Prado, el palacio conserva lienzos de El Greco, Rubens, Goya, Carreño, Caravaggio, Van Loo, Juan de Flandes, Watteau y otros. También son importante las pinturas al fresco que decoran techos y paredes del palacio, especialmente los frescos de las bóvedas de la escalera principal, la capilla, el Salón de Alabarderos y el Salón del Trono. Son obras realizadas por Mengs, Tiepolo, Bayeu, González Velázquez, Vicente López, entre otros pintores.
Otra colección importante es la de tapices. Hay series como Episodios de la Vida de la Virgen (con cartones pintados por Metsys y Van der Weyden), la serie Historia de José, David y Salomón (sobre cartones de Giaquinto y del Castillo copiados de originales de Lucas Jordán), la serie El Triunfo de la Madre de Dios (con cartones der Quintin Metsys y Juan de Flandes) y tapices de Bruselas, como los correspondientes a los Hechos de los Apóstoles (con cartones atribuidos a Rafael). Se conservan también alfombras de la Real Fábrica de Tapices.
La escultura también está bien representada, de la mano de autores como Pedro de Miguel, Roberto Michel, Felipe de Castro, Berruguete, Adam y Ponzano, entre otros.
En el Palacio Real se encuentran las mejores piezas salidas de la Fábrica de Porcelanas del Buen Retiro. En la cámara fuerte se guarda una colección de cajas y arcas de distintas épocas, además de importantes piezas de orfebrería, como el cetro real (s.XVII) y la corona (s.XVIII) que utilizó Juan Carlos I en su proclamación como rey.
La Real Biblioteca cuenta con casi 4.000 manuscritos, 3.500 mapas, 2.000 grabados, obras musicales, monedas y medallas. 
Museos del palacio 
Una gran plaza se abre frente a la fachada sur del palacio, con arcadas a los lados.
Plaza de la Armería y fachada sur. Foto: F. Chorro.
Además de estas colecciones, el Palacio Real alberga varios museos en su interior. El Museo de la Real Botica reúne una importante colección de frascos e instrumentos, así como con una buena representación de vasijas y recipientes de loza vidriada de Talavera, tarros procedentes de la Fábrica de Porcelanas del Buen Retiro y de la de Cristal de La Granja. En la Sala de Destilaciones hay antiguos aparatos utilizados por la ciencia en los siglos pasados.
La Real Armería es un museo de armas muy importante. Sus fondos provienen de las cámaras de armas de los reyes de España desde la Edad Madia hasta nuestros días. Destacan las armaduras de Felipe el Hermoso y Carlos I y la armería personal de Felipe II, la armería de los duques de Osuna o un freno de caballo de origen visigodo.
El Museo de Carruajes se encuentra dentro del recinto ajardinado del Campo del Moro, en el lugar en que estaban las Caballerizas Reales hasta 1967. En él se puede hacer un repaso a la evolución del carruaje en España desde su comienzo en el siglo XVI hasta principios del siglo XX. Destaca la carroza llamada ‘de Juana la Loca’, considerada un coche fúnebre, que es única en el mundo. Además se muestran complementos, como bastones para lacayos, látigos, fustas, sillas y arneses.
Además del Campo del Moro, 20 hectáreas de jardines en el lado occidental del palacio, mirando hacia el Manzanares, el entorno del palacio está embellecido por los Jardines de Sabatini, de 2,54 hectáreas junto a la fachada norte, y los jardines de la Plaza de Oriente, al este, frente a la fachada principal.

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