jueves, 15 de diciembre de 2016

Un paseo por el Madrid de Alfonso XII

Reatro al óleo del joven rey, con barba y bigote, vestido con traje militar y medallas en el pecho.
Alfonso XII.
La restauración de la monarquía con Alfonso XII, por el pronunciamiento militar del general Martínez Campos en 1874, cerró una etapa turbulenta, especialmente en Madrid, entre la revolución de 1868 y la I República. El rey, que había nacido en el Palacio Real en 1857, volvió del exilio a Madrid en enero de 1875. Su madre, Isabel II, había abandonado el país y el trono a causa de la revolución de 1868, tras un agitado reinado de 25 años. Exiliada en Francia, abdicó en su hijo Alfonso en 1870.

La Restauración se apoyó en un consenso entre conservadores y liberales que establecía su alternancia en el poder. Este sistema se mantuvo durante los primeros años del siglo XX e hizo del Congreso de los Diputados escenario de notables  discursos que han pasado a la historia de la institución.

Si fue la época dorada del parlamentarismo, no ocurrió igual en el terreno económico en Madrid. La ciudad apenas vivió cambios económicos significativos, era una ciudad encauzada a la política. Casi toda la burguesía participaba de algún modo en asuntos políticos, en su afán de obtener o mantener poder o reconocimiento social, a diferencia de sus iguales vascos y catalanes, dedicados al desarrollo de sus industrias.


La industria principal en Madrid eran los talleres artesanales. Los más importantes centros de producción eran la Fábrica de Tabacos, en la glorieta de Embajadores, edificio dedicado hoy a la cultura; y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, en la plaza de Colón, donde hoy están los Jardines del Descubrimiento y el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. Destacaban también los sectores de la alimentación y las artes gráficas, además de las fundiciones, que tuvieron un desarrollo espectacular. El hierro se convirtió en el elemento primordial en modernos y artísticos balcones, miradores, puertas, farolas, quioscos y otros elementos urbanos, mientras la arquitectura del hierro se desplegaba en los nuevos edificios públicos.

Con la planta baja construida, una antigua grúa eleva materiales sobre el edifcio
Construcción del Banco de España.
La ciudad seguía creciendo, con las dificultades que vivía el país y que desembocaron en la crisis de finales de siglo, la pérdida de las colonias de ultramar y la masiva emigración desde el campo a la ciudad. Las condiciones de trabajo eran similares a las del resto del país: la jornada laboral era de unas once horas y las tres cuartas partes del sueldo se destinaba a la alimentación. 

Durante el reinado de Alfonso XII se amplió la red de tranvías a los nuevos barrios del Ensanche de Madrid y se construyeron el Mercado de la Cebada, en La Latina; el Teatro de la Comedia, en la calle Príncipe; Museo Nacional de Antropología, en la calle Alfonso XII; Hospital del Niño Jesús, pionero de la pediatría en España, las estaciones de tren de Delicias y del Norte (hoy Príncipe Pío) y el Palacio de Velázquez, en el parque del Retiro, entre otros edificios
Imagen actual del edificio, con tres plantas en estilo neoclásico, con pilastras y numerosas figuras alegóricas.
Banco de España. Foto: F. Chorro.

En la confluencia de la calle de Alcalá y paseo del Prado se encontraba el palacio del Marqués de Alcañices, residencia del Duque de Sesto, ayudante y amigo del rey. El edificio fue derribado en 1884, así como la iglesia de San Fermín de los Navarros, para levantar el Banco de España, obra de Eduardo Adaro, entre 1884 y 1891. Enfrente, al otro lado de la plaza de Cibeles, donde más tarde se construyó el Palacio de Comunicaciones, hoy sede del Ayuntamiento de Madrid, se encontraban en esos tiempos los Jardines del Buen Retiro, con su teatro de verano, lugar favorito del ocio nocturno madrileño.  

Benito Pérez Galdós era el escritor del momento, retratista excepcional de la sociedad madrileña y testigo de la trasformación de Madrid de ciudad tradicional a urbe moderna. Los compositores madrileños Barbieri y Chueca, eran maestros del género de moda, la zarzuela. En los teatros de la ciudad se impuso el teatro por horas y el género chico, recursos ante la crisis que permitieron a los madrileños volver a llenar las salas.

Rodeado de jardín, edificio de una planta con exterior de ladrillos de dos colores y azulejos de cerámica pintados.- Grandes arcos en puertas y ventanas y cubierta metálica.
Palacio de Velázquez (El Retiro). Foto: S. Castaño.
Los paseos del Prado, Recoletos y Castellana, eran los preferidos por la alta burguesía para exhibir sus lujos. En el otro extremo de la sociedad madrileña, una multitud de trabajadores humildes y gente pobre de muy variados orígenes ocupaba los llamados ‘barrios bajos’ de la ciudad, por el desnivel del terreno hacía el río Manzanares, y los arrabales.

En 1883, Alfonso XII puso la primera piedra de la catedral de la Almudena, aunque luego las obras se paralizaron en varias ocasiones a lo largo del siglo siguiente. Pasaron más de cien años hasta que finalmente su primera esposa, María de las Mercedes de Orleans, pudo ser enterrada en la catedral madrileña, en 2002.

La muerte prematura del rey, en el Palacio de El Pardo en 1885, condujo a la regencia de su segunda esposa, María Cristina de Habsburgo-Lorena, hasta 1902, año en que su hijo, el rey Alfonso XIII, fue declarado mayor de edad y ocupó el cargo.



2 comentarios:

  1. No soy un gran conocedor de la historia Santiago pero ver estas cosas que se hicieron en su reinado me gustó, siempre es algo que agradeces de leer, enhorabuena por el trabajo que haces diariamente

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