sábado, 1 de marzo de 2014

Sainz de Baranda, primer alcalde constitucional

Típico cartel romboidal que se alza sobre las bocas del Metro de Madrid, en este caso el de la estación de Sainz de Baranda
Cartel en la entrada del Metro
Pedro Sainz de Baranda y Gorriti fue uno de los alcaldes que menos tiempo estuvo al frente de los asuntos de Madrid, sin embargo ha pasado a la historia por ‘dar el do de pecho’, como se suele decir, en dos breves y difíciles periodos de la vida política madrileña y española. Fue el primer alcalde constitucional de Madrid.

La primera vez que Sainz de Baranda ocupó la alcaldía fue en 1812, en plena Guerra de la Independencia, tras la vergonzosa huida de los regidores de Madrid, el marqués de Iturvieta y su segundo en el cargo, el conde de Villapadierna, ante los rumores de que las tropas francesas volvían a Madrid. El marqués y el conde disolvieron el Concejo municipal y renunciaron a sus cargos antes de huir. Hacía unos meses que los franceses habían salido de la capital, tras la derrota sus tropas en la batalla de los Arapiles (Salamanca) frente al ejército aliado de Inglaterra, Portugal y España, pero ahora parecía que su vuelta era inminente. Sainz de Baranda permaneció en la ciudad y convenció a otros miembros del Concejo de que permanecieran en sus puestos y afrontaran su responsabilidad, formando un nuevo Concejo.
Grabado en el que varios personajes escenifican la proclamación de la Constitución de 1812. Uno sostiene el texto constitucional, con un león a sus pies, al lado varios soldados y una bandera, y otros personajes
Alegoría de la Constitución de 1812. Autor anónimo.

Desde ese momento y aunque era un convencido liberal, adoptó medidas dictatoriales que la gente aceptó de buen grado, reconociendo su valor en momentos tan excepcionales. En 1813, sin posibilidad de defender la ciudad, Sainz de Baranda, al frente de los responsables municipales y acompañados por seis maceros a caballo (funcionarios de ceremonia y protocolo), salió al encuentro del ejército francés, comunicándole oficialmente su dimisión, en la zona donde hoy se encuentra la Puerta de Toledo. 

Finalizada la guerra y con un país devastado, en 1814 Fernando VII derogó la Constitución, recuperó el poder absoluto y restableció la Inquisición. Las instituciones de la soberanía nacional quedaron anuladas y comenzó la persecución y exilio de los liberales, hasta 1820.

Alcalde en el Trienio Liberal

La segunda vez que este ilustre madrileño se encargó de la política municipal fue en 1820, cuando el levantamiento del teniente coronel Riego obligó a Fernando VII a acatar la Constitución de 1812. El pueblo de Madrid se echó a la calle y en la plaza de la Villa exigió que se recuperara el Ayuntamiento que existía seis años antes, cuando se proclamó la Constitución, es decir, el dirigido por Sainz de Baranda. Fue una elección asamblearia la que le devolvió la alcaldía. Con una improvisada lista de concejales en la mano, el poeta Manuel Eduardo Gorostiza tomó la palabra desde el balcón del Ayuntamiento y propuso a la multitud la elección de Sáinz de Baranda, que fue aclamado por unanimidad. Éste aceptó el cargo y propuso como segundo alcalde a Rodrigo de Aranda, lo que fue aprobado inmediatamente. 
Así, el 9 de marzo de 1820, Fernando VII juró la Constitución de 1812 en un acto presidido por el alcalde Sáinz de Baranda, quien mandó publicar en todos los edificios públicos el siguiente bando: 
“El Rey ha jurado, libre y espontáneamente, a las seis de la tarde, en presencia del Ayuntamiento constitucional provisional de esta villa, la Constitución Política de la Monarquía Española, promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, y ha dado orden el general don Francisco Ballesteros para que jure igualmente el ejército; en su consecuencia, ha acordado el mismo Ayuntamiento que haya iluminación general y repique de campanas por tres noches, empezando desde hoy”
También ordenó que la Constitución se leyera en todas las parroquias de la ciudad y que se liberara a los presos políticos que tenía la Inquisición, algo que no gustó a las autoridades eclesiásticas, que consideraban a Sáinz de Baranda un enemigo. Cumplidos sus principales objetivos, el alcalde abandonó el cargo unos meses más tarde, siendo sustituido ese mismo año por Félix Ovalle.

Sainz de Baranda nació en 1775 y murió en 1855. En Madrid, la céntrica calle dedicada al alcalde Sainz de Baranda se encuentra en el distrito de Retiro y va desde la avenida Menéndez Pelayo hasta la calle Doctor Esquerdo. En el número 2 hay una placa commemorativa que dice: 
“El Pueblo de Madrid a Don Pedro Sáinz de Baranda y Gorriti, Alcalde Constitucional de esta Villa, en el 175 aniversario de su Proclamacion.1820-1995. Ayuntamiento de Madrid”.

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