martes, 18 de marzo de 2014

Eloy Gonzalo, 'Cascorro', héroe de la Guerra de Cuba

La estatua de Cascorro muestra al héroe, con el cielo de fondo, fusil al hombro, antorcha en la mano y una lata de gasolina bajo el otro brazo. Está sobre un elevado pedestal blanco con inscripción Ayuntamiento de Madrid. A Eloy Gonzalo. 1901
Monumento a Eloy Gonzalo. Foto: S.C.
A Eloy Gonzalo, héroe de la Guerra de Cuba, los madrileños le pusieron enseguida el sobrenombre de ‘Cascorro’, nombre del pequeño pueblo cubano donde tuvo lugar la hazaña del soldado que salvó la vida a 170 compañeros. Por ello, muchos piensan que éste era el apellido o apodo del soldado al que está dedicada la estatua que se alza en la plaza de Cascorro, que antes se llamaba de Nicolás Salmerón, en el Rastro.

En la Guerra de Cuba (1895-1898) España luchó contra las tropas independentistas de la colonia española y, al final del conflicto, tuvo que enfrentarse a Estados Unidos.

En una de sus escaramuzas, los independentistas sorprendieron a la compañía de Eloy Gonzalo, que se encontraba acampada cerca de la localidad de Cascorro. Su capitán no vio otra salida que incendiar la posición enemiga desde donde los sublevados controlaban el terreno y sometían a los españoles a una continua vigilancia y tiroteo. Lograrlo era una misión suicida y el oficial no se atrevía a enviar a ninguno de sus hombres a una muerte segura, sin embargo Eloy Gonzalo le convenció de que fuera él quien se jugara el pellejo.

Ya de noche, salió del campamento con una lata de petróleo con una mecha y una cuerda atada a la cintura para que sus compañeros pudieran tirar de él si resultaba herido. El soldado logró llegar, prender la mecha y lanzar la lata que explotó destrozando la posición enemiga. Comenzaron los disparos y Eloy Gonzalo fue herido grave. Gracias a la cuerda, sus compañeros pudieron rescatarle. Fue trasladado al hospital de Matanzas, donde falleció a principios de 1897.

Como esta hazaña sucedió en las proximidades del pequeño pueblo de Cascorro, el soldado madrileño se hizo popular como ‘héroe de Cascorro’. La ciudad de Madrid le hizo un monumento en 1901,
una estatua en bronce obra del escultor Aniceto Marinas, sobre un pedestal diseñado por el arquitecto José López Salaverry. Fue inaugurado en 1902 por el rey Alfonso XIII en la plaza de Cascorro, en el mismo lugar que antes ocupaba la cruz del Rastro.

Horfanato, adopción y guerra

Eloy Gonzalo fue abandonado por su madre en el torno de la Inclusa de Madrid en 1868, cuando era un bebé de pocos días. A su lado tenía un papel que decía: "Este niño nació el primero de diciembre a las seis de la mañana, el que está sin bautizar y rogamos se le ponga por nombre Eloy Gonzalo García, hijo legítimo de Pepa, soltera, natural de Peñafiel, provincia de Valladolid". Este orfanato estaba en la Puerta del Sol, en un edificio entre las calles del Carmen y Preciados, donde cada año ingresaba una media de 1.600 niños y niñas. Dos tercios de ellos morían a los pocos años.


En aquel hospicio fue adoptado por un matrimonio que vivía en San Bartolomé de Pinares (Ávila) y que más tarde residió en la localidad madrileña de Chapinería, donde estuvo Eloy hasta que le llamaron para el servicio militar. Luego sirvió en el Cuerpo de Carabineros y terminó encarcelado por insubordinación. Se libró de la cárcel a cambio de la guerra. Se incorporó al Regimiento María Cristina, al mando del capitán Neira, que marchó para Cuba en misión de guerra en 1896. 

La gran mayoría de los más de 200.000 soldados españoles que participaron en la Guerra de Cuba pertenecía a familias humildes, ya que en aquella época el sistema de reclutamiento permitía que los hijos de las familias acomodadas pudieran pagar para librarse del servicio militar.

Guerra hispano-estadounidense


Treinta años antes de la guerra, en 1868, surgieron en Cuba conflictos con grupos independentistas que España consiguió dominar en 1878, pero en 1895 resurgieron como guerrilleros apoyados por Estados Unidos, que durante años quiso comprar a España la isla de Cuba. Las ofertas de varios presidentes norteamericanos fueron siempre rechazadas.

En un claro acto de provocación, en enero de 1898 Estados Unidos envió el acorazado Maine a la Habana, sin previo aviso, con la excusa de proteger a los norteamericanos de la isla, aunque el hecho no produjo alarma entre los españoles. En febrero este navío de guerra se hundía tras una explosión en la que murieron unos 250 marineros y dos oficiales norteamericanos, mientras que los demás oficiales se encontraban en tierra, en una fiesta ofrecida por los españoles. Estados Unidos achacó el suceso a una explosión provocada desde el exterior y, azuzada por la prensa, su opinión pública estaba convencida de la culpabilidad de los españoles. Las investigaciones han apuntado siempre a una explosión desde el interior, fuera accidental o un acto planificado para declarar la guerra a España.

El 25 de abril de 1898 Estados Unidos declaró la guerra a España y en junio desembarcaron en Cuba más de 16.000 soldados norteamericanos, sumándose a ellos las tropas independentistas cubanas.

Fue un conflicto breve y se decidió básicamente en el mar. España, que tenía en Cuba unos 7.000 soldados, perdió su anticuada flota frente a la de Estados Unidos. Luego, tras 16 días de asedio, cayó Santiago de Cuba y España se rindió. La paz, firmada en París en 1899, obligó a España a conceder la independencia a Cuba, y a entregar a Estados Unidos las colonias de Puerto Rico, Filipinas y Guam.

1 comentario:

  1. Hola! formo parte de un grupo de estudiantes de audiovisuales que estamos grabando un documental sobre la historia de gran vía y nos gustaría contar con alguien que supiese del tema para realizar una entrevista o una intervención en este.
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