domingo, 29 de septiembre de 2013

Atlético de Madrid, cien años de fútbol y afición


El escudo del Atlético de Madrid está dividido en diagonal. En la parte superior figura el oso y el mdroño, símbolo de Madrid, enmarcado con banda azul con siete estrellas. En la parte inferior, las franjas verticales rojas y blancas que son los colores del equipo.
Escudo del Atlético de Madrid
El Atlético de Madrid nació en 1903 como una "sucursal del Athletic Club de Bilbao" con el nombre de Sociedad Athletic Club, tal y como decían sus estatutos, promovido por vascos afincados en Madrid. En aquella época un socio del Atletic de Madrid tenía los mismos derechos y obligaciones que un socio del club vasco. Su uniforme original era blanquiazul con pantalón negro o blanco. Los partidos se jugaban en un campo contiguo al Parque del Retiro.

Su primer presidente fue Enrique Allende y su primer secretario Eduardo de Acha, quien el 14 de noviembre de 1907 legalizó la situación de la entidad madrileña, dejando de depender del equipo bilbaíno. 

En 1911 el equipo cambió sus colores, pasando su camiseta a ser rojiblanca, lo que hizo que a sus jugadores se les conociera popularmente como ‘colchoneros’ por la similitud de su indumentaria con las fundas de los colchones de la época. En esta primera etapa (1903-1907), el Atleti participó poco en los campeonatos regionales y locales. Entre sus jugadores destacaban Murga, Celada, Valdeterrazo, Moreno, Acha y Elósegui. El equipo se trasladó al campo de O'Donnell en 1913.

Su primera victoria oficial llegó al derrotar al Madrid en el Campeonato Regional de la Federación Centro, en enero de 1921.

En 1923, el equipo se trasladó Estadio Metropolitano, cerca de la avenida Moncloa. Fue inaugurado el 13 de mayo con un partido ante 25.000 espectadores cuyo saque de honor correspondió al infante don Juan de Borbón.

Tras la Guerra Civil, el equipo se fusionó con el equipo militar de Aviación y surgió el Athletic Aviación, pero por orden federativa tuvo que cambiar su nombre por el de Atlético de Aviación. El Ministerio del Aire acordó el nombre definitivo de Club Atlético de Madrid.

Primeras Ligas

La historia del club en el campeonato nacional de fútbol arrancó en la década de los 40, con los primeros grandes triunfos: las Ligas 1939-40 y la Liga 1940-41. Al frente del equipo se encontraba Ricardo Zamora, el que fuera legendario portero del Real Madrid y anteriormente del Español y del Barcelona. En esa época, los principales jugadores eran Juncosa, Vidal, Silva, Campos y Escudero que formaron la famosa ‘delantera de seda’. También llegaron los fichajes de Marcel Domingo, Carlsson o Larbi Ben Barek, que formaron un equipo legendario.

Los siguientes títulos ligueros llegaron en las temporadas 1949-50 y1950-51, con Helenio Herrera, que entrenó equipo desde 1949.

Una de las décadas más fructíferas de este club centenario fue la de los años 60. Con José Villalonga como entrenador. El Atlético de Madrid consiguió la primera Copa del Generalísimo (hoy Copa del Rey) en la temporada 1959-60, al imponerse al Real Madrid por 1-3.

Primer trofeo europeo

En 1962 llegó la primera final internacional disputada por el equipo colchonero y el primer trofeo europeo de su historia. El equipo llegó a la final de la Recopa de Europa ante la Fiorentina de Italia, encuentro disputado en Glasgow (Escocia), que terminó con empate, 1-1. La victoria llegó en Stuttgart (Alemania) al vencer el Atlético a la Fiorentina por 3-0.

En la temporada 1964-1965, el club consiguió la tercera Copa del Generalísimo, y la temporada siguiente, el título de Liga. Era presidente del club don Vicente Calderón, que en 1966 promovió la construcción del estadio que lleva su nombre.

Estadio Vivente Calderón en los años 90. Vista aérea con el río Manzanares.
Estadio Vicente Calderón. Años 90. Foto: S. Castaño
Estadio Vicente Calderón

La inauguración del Estadio Vicente Calderón fue el 2 de octubre de 1966, a las 12,45 horas, con el partido entre el Atlético de Madrid y el Valencia. Su capacidad entonces era de unos 57.000 espectadores y el terreno de juego tenía 105 x 68 metros. Fue el primer estadio europeo en tener a todos sus espectadores sentados.

Aquel primer partido terminó 1-1. La alineación del equipo madrileño estaba compuesta por Rodri, Colo, Grifa, Rivilla, Glaría, Iglesias, Cardona, Luis, Mendoza, Adelardo y Collar. Por el Valencia, jugaron Pesudo, Tatono, Mestre, Totó, Paquito, Roberto, Claramunt, Waldo, Ansola, Sol y Poli. Arbitró el asturiano Felipe Iglesias.

El presidente Vicente Calderón es un personaje clave en la historia del Atleti. Nació el 27 de mayo de 1913 en Santander, en una familia humilde. En 1932 se trasladó a Madrid donde alcanzó una buena posición económica. Vicente Calderón presidió el Atleti desde 1964 hasta su muerte en 1987, excepto el periodo 1980-82. En 1966 promovió la construcción del estadio que lleva su nombre.
Murió en el Hospital de la Cruz Roja de Madrid, el 24 de marzo de 1987, de un derrame cerebral. Se le hizo un homenaje póstumo el 26 de marzo de 1987 con un partido de Liga entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid.

Edad dorada

La de los 70 fue una década que hizo afición rojiblanca. Llegó la sexta victoria en la Liga en la temporada 1969-70, estando al frente del equipo su exjugador, el francés Marcel Domingo, que contaba con una brillante alineación: Rodri, Melo, Ovejero, Eusebio, Calleja, Irureta, Adelardo, Luis Aragonés, Alberto, Ufarte y Gárate.

La cuarta Copa del Generalísimo se logó en 1972 y la séptima Liga en 1973, siendo entrenador el alemán Merkel. En 1974 el equipo disputó la final de la Copa de Europa ante el Bayer de Munich, que resultó campeón. En la temporada 1975-76 el Atleti obtuvo la quinta y última Copa del Generalísimo, y en 1976-77 la octava Liga.

Casi una década después y ya como Copa del Rey, los rojiblancos consiguieron el sexto título, fue en el Bernabéu en 1985. En la temporada 1985/86 el equipo madrileño ganó la Supercopa de España ante el Barcelona.

Tras el fallecimiento de Vicente Calderón, en 1987, fue presidente del Atlético de Madrid un personaje polémico, Jesús Gil y Gil, que fue alcalde de Marbella. Era la época de Paolo Futre como estrella del equipo.

En 1991 y 1992 los rojiblancos conquistaron, respectivamente, la séptima y octava Copa del Rey. Esta última siendo entrenador Luis Aragonés.

El doblete

Una temporada memorable es la del ‘doblete’ (1995-96) al conquistar por primera vez la Liga y la Copa del Rey. Estaba en el banquillo, Radomir Antic.

Tras esta época gloriosa, el equipo descendió a 2ª División en el año 2000, volviendo a la primera categoría en 2002, con Luis Aragonés como entrenador y con una joven estrella en el equipo, Fernando Torres.

En 2010, con Quique Sánchez Flores en el banquillo, los colchoneros vencieron, con dos goles de Forlán, en la final de la primera edición de UEFA Europa League (antes Copa de la UEFA), en un partido disputado frente al Fulham FC en el Nordbank Arena de Hamburgo. El mismo año, el equipo se alzó con la Supercopa de Europa al vencer al Inter de Milán en Mónaco.

Bajo la dirección del argentino Diego Pablo Simeone, durante la temporada 2012-2013, en Bucarest el Atlético de Madrid y el Athletic de Bilbao disputaron la final de la UEFA Europa League, imponiéndose los madrileños por 3-0. En ese año llegó también la victoria en la final de la Supercopa de Europa contra el Chelsea, y la décima Copa del Rey, tras derrotar por 1-2 al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu.

La temporada 2013-2014 también fue muy fructífera. Los rojiblancos conquistaron el décimo Campeonato de Liga en su historia, tras empatar en el Camp Nou con el Barcelona (1-1) por un gol del uruguayo Godín, además de ser los subcampeones de Europa, tras la final de la Champions disputada en Lisboa frente al Real Madrid, que obtuvo la victoria por 4-1.

Son muchos los jugadores legendarios que ha tenido el Atlético de Madrid, como Campos, Adelardo, Collar, Ufarte, Capón, Reina, Grifa, Marcel Domingo, Gárate, Luis, Pereira, Leivinha, Ayala, Marcelino, Rubén Cano, Fillol, Marcos, Alemao, Futre, Hugo Sánchez, Goicoechea, Torres, Forlán y Falcao, entre otros. Y entre los entrenadores, Samitier, Zamora, Helenio Herrera, Quincoces, Barinaga, Marcel Domingo, Luis Aragonés, Menotti o Quique Sánchez Flores, entre otros.
Tradicionalmente, los colchoneros celebran sus victorias en la fuente de Neptuno, aunque la primera fuente que utilizaron fue la Cibeles, en los años 70. Luego las sucesivas celebraciones  del Real Madrid en esta fuente llevó a la afición rojiblanca a convertir la de Neptuno en su punto de encuentro.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Paquito Fernández Ochoa, campeón olímpico de esquí

Paquito Fernández Ochoa fue el primero de los esquiadores de élite que ha dado España y el primer español en conquistar una medalla en unos Juegos Olímpicos de Invierno.

Francisco Fernández Ochoa, Paquito, como se le llamaba en su época de esquiador, se dedicó al esquí desde muy joven. A los 13 años ya era campeón de España, y más tarde lograría otros 37 títulos de España en todas las modalidades de esquí.

Paquito consiguió en 1972 la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sapporo (Japón). Era la primera medalla del esquí español y el tercer oro olímpico español, tras las medallas de oro conseguidas en París en 1900 (pelota vasca) y en Amsterdam en 1928 (hípica).

El campeón olímpico español, que viste a franjas rojas y amarillas, levanta los brazos en señal de triunfo y sonríe tras su hazaña en Sapporo.
Paquito Fernández Ochoa, campeón olímpico
18 años de alta competición 

Francisco Fernández Ochoa nació en Cercedilla, el 25 de febrero de 1950, en una familia muy aficionada al esquí. Su padre era funcionario de la Federación Española de este deporte.

Durante 18 años de competición, Fernández Ochoa participó en tres campeonatos del mundo y formó parte del equipo español en los juegos olímpicos de 1968, 1972, 1976 y 1980.

En 1968 quedó en el puesto 23 en los Juegos Olímpicos de Grenoble. En 1969 fue vencedor del slalom gigante y del especial del Gran Premio de Andorra. En 1970, en los Campeonatos del Mundo de Val de Gardena quedó el noveno.

En 1971 fue octavo en Megeve y décimo en Are, slaloms valederos para el Mundial, donde terminó en el puesto 39. En 1972 fue el héroe español al conseguir la medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Sapporo (Japón). En los Campeonatos del Mundo de 1975, en Saint Moritz, consiguió la medalla de bronce en la modalidad de Slalom Especial.

A Sapporo 72 España acudió con la representación más importante hasta ese momento en unos Juegos Olímpicos de Invierno. En el desfile de presentación, el equipo nacional vestía con capa española y sombrero cordobés, negro los hombres y rojo la esquiadora Conchita Puig, la única mujer que, junto a Francisco Fernández Ochoa y Aurelio García, eran lo mejor del esquí español y podían realizar un papel digno en las pruebas.

Paquito (1,74 de estatura y 71 kilos de peso) pudo beneficiarse de la descalificación del campeón del Mundo, el austriaco Karl Schranz, a quien el presidente de la Federación Internacional de Esquí descalificó por lucir publicidad en su ropa.

En el slalom gigante, Ochoa fue descalificado por tirar señalizaciones durante su descenso y Aurelio García terminó en el puesto 29, pero en el slalom especial, que se disputó el 13 de febrero, Francisco Fernández Ochoa fue el más rápido de los competidores y sorprendió a todos imponiéndose a los favoritos (ante la ausencia de Schranz), el suizo Augert y el italiano Thoeni. Ochoa marcó un tiempo total de un minuto y 49 segundos.

En 1981 cambió de categoría y fue a competir en el esquí profesional de Estados Unidos. Consiguió quedar clasificado en tercer lugar en el Campeonato del Mundo profesional de 1981 y vencer en el slalom gigante y especial de la Copa del Mundo profesional en 1981.

Se retiró de la competición en 1982, tras los mundiales. Desde entonces, tuvo dos tiendas de ropa de artículos deportivos y se dedicó a preparar a la selección nacional de esquí. Siempre estuvo ligado de uno modo u otro al deporte, formando parte de diversos comités deportivos entre 1988 y 2002. En 1996 fue miembro del comité organizador de los Campeonatos del Mundo de Esquí en Sierra Nevada (Granada).

Reconocimientos al campeón

En 1972 recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo y la de Oro de Madrid. En los años 90 fue comentarista de su especialidad para TVE y Telecinco y participó en festivales benéficos actuando como novillero. En 2001 se le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Deportivo.

Como consecuencia del cáncer linfático que padecía desde hacía tiempo, durante 2006 fue operado en dos ocasiones. Ese mismo año recibió un homenaje del pueblo de Cercedilla, su pueblo, al que también acudieron las infantas Elena y Cristina, la presidenta de la Comunidad, el secretario de Estado para el Deporte y numerosas aficionados al esquí. A todos ellos se dirigió el campeón en un emotivo discurso. En el acto se inauguró una escultura de Paquito Fernández Ochoa recogiendo la medalla de Sapporo 72.

Durante su convalecencia escribió el libro La vida: un eslalon, que fue presentado poco después de su fallecimiento por su mujer, María Jesús Vargas García, con quien tenía tres hijos.

El campeón olímpico falleció el 6 de noviembre de 2006. Al funeral acudieron, además de los vecinos de Cercedilla, innumerables aficionados al esquí y personalidades. Fue enterrado en el cementerio municipal de esa localidad madrileña.

Como reconocimiento a este gran deportista, que fue monitor del rey Juan Carlos I, el Ayuntamiento de Madrid puso su nombre a un polideportivo de Carabanchel inaugurado en 2009.

martes, 17 de septiembre de 2013

Pirulo, rey de los cromos del Retiro


Luis Ortega, Pirulo, a avanzada edad, sentado ante una mesa cubierta de cromos, en el parque del Retiro.
Luis Ortega, 'Pirulo'. Autor: Desconocido
Pirulo era un personaje entrañable. Conocido como el ‘rey’ del Retiro, dedicó gran parte de su vida a entretener, jugar y cambiar cromos y tebeos con los chavales que visitaban el mejor y más famoso parque madrileño, El Retiro. Pirulo nació en 1920 en la calle Ibiza y siempre fue un hombre abierto y al que le gustaba servir a los demás. 

El apodo de Pirulo por el que todos le conocían le vino cuando durante una celebración vecinal su padre, que no era bebedor, agarró una borrachera, que los vecinos llamaban ‘pirula’, y Luis heredó el mote. 
Luis Ortega Cruz ‘Pirulo’ comenzó a hacerse popular en su puesto de cromos y golosinas en el Retiro, y luego, en los años sesenta, organizó comedores populares para los más necesitados y colaboró con el Padre Llanos en las actividades humanitarias en el barrio del Pozo del Tío Raimundo, en Vallecas.

Veinte años estuvo con su puesto del parque del Retiro (luego tuvo una pequeña tienda en la calle Ibiza) muy cerca de la primera puerta de la calle Menéndez Pelayo desde la calle de Alcalá, por lo que varias generaciones de niños madrileños, muchos de ellos criados en el parque, vivieron con él momentos muy felices.
Durante muchos años y con el seudónimo de ‘Pirulo’ firmó hermosas historias en el diario Pueblo. En 1988, la ciudad de Madrid dedicó una placa a este personaje tan auténtico, por sus 50 años dedicados a los niños. Instalada en El Retiro, adosada a una escultura en forma de jarrón, dice así:  "A. D. Luis Ortega ‘Pirulo’, los niños de ayer, hoy y mañana". Pirulo falleció el 29 de enero de 2009, a la edad de 85 años.

martes, 10 de septiembre de 2013

El Oso y el Madroño, bandera de Madrid

El escudo de Madrid con borde azul ancho que incluye las siete estrellas. El el centro, el oso apoya las patas delanteras en el tronco del madroño.
Escudo de Madrid
La bandera madrileña es de color rojo carmesí con el escudo en el centro. En ocasiones se ha confundido su color con el morado porque, según algunos historiadores, los viejos pendones, cuando estaban deslucidos parecían más bien morados.
 

El escudo de Madrid tiene la siguiente descripción heráldica: "De plata, un oso de sable apoyado en un madroño sinople, frutado de gules. Bordura de azur (azul), cargada de siete estrellas de plata. Al timbre, corona real abierta". Lo que viene a ser: un fondo plateado con un oso negro apoyado en un madroño verde o natural con sus frutos rojos, enmarcado con banda azul con siete estrellas de plata, y sobre ello una corona real. 

Origen del escudo de Madrid 

Según los historiadores, el origen del escudo madrileño es similar al de otros escudos medievales, y se remonta al siglo XII: los escudos, comenzaron a decorarse como insignia de guerra para distinguir a unos caballeros de otros en sus ropas y armaduras. De este modo, el caballero llamado García pintaba en su escudo una garza o el llamado Chaves, una llaves, para que le reconocieran sus aliados. 
La bandera izada sobre un mástil ondea ante un edificio histórico.
Bandera de Madrid. Foto: Santi Castaño

Como era costumbre que los concejos también enviaran tropas a la guerra, adoptaron igualmente un escudo distintivo. Las tropas madrileñas que participaron en el cerco que Fernando III el Santo puso a Sevilla ocupada por los musulmanes, llevaban ya un escudo distintivo. Por entonces, el escudo era el dibujo de un oso al lado de una torre. Luego la torre se eliminó porque el escudo se confundía con otros castellanos.

Hay una leyenda que dice que el rey Alfonso XI cazó un oso pardo muy grande en uno de los montes de Madrid, al que se llamó ‘el del pardo’, y por eso se colocó su imagen en el escudo de Madrid. El oso apoyado sobre el madroño fue elegido por el Concejo medieval como escudo para diferenciar sus posesiones de las de la Iglesia madrileña, que utilizó un ‘oso pasante’. La bordura de estrellas hace alusión al claro cielo de la región madrileña.

El escudo de Madrid aparece por primera vez en documentos del año 1381, durante el reinado de Juan I en Castilla. El sello, de cera, aparece deteriorado, lo que demostraría que con anterioridad se había utilizado en numerosas ocasiones.

El actual escudo está inspirado en el escudo más antiguo de Madrid que se conserva en piedra, pieza única adosada a la fachada de un edificio de la calle Segovia 21. 

La osa
 
Estatua del Oso y el Madroño, de bronce y granito, instalada en un lateral de la Puerta del Sol, frente a la calle de Alcalá.
El Oso y el Madroño. Puerta del Sol. Foto: A. Castaño
El oso del escudo de Madrid en realidad es una osa, según el director del Archivo Histórico de la Villa José María Bernáldez Montalvo. En una petición enviada por el Concejo de Madrid al rey Carlos I, en las Cortes reunidas en Valladolid en1548, para mejorar el escudo de la Villa. Bernáldez decía: "Otrosí, al blasón de este Concejo, que lleva una osa e un madroño en campo blanco, se sirva Vuestra Majestad otorgar que lleve una corona dentro del escudo, o una orla azul con siete estrellas de ocho rayos, en señal del claro y extendido cielo que cubre esta Villa" . En heráldica, las hembras simbolizan la fecundidad y la abundancia.

Sobre el madroño del escudo hay varias versiones. Una dice que este árbol, que no crece espontáneamente en Madrid ni alrededores, se debe a las disputas con la Iglesia por los bosques. Otra, que es una asociación de ideas al tener en común Madrid y madroño la sílaba ‘mad’, una costumbre arraigada en los simbolismos medievales. Otra teoría señala que se consideró un madroño porque sus frutos son rojos, para contrastar con el verde de las hojas.

El Oso y el Madroño es símbolo de Madrid. Una escultura del mismo se encuentra instalada en la Puerta del Sol desde 1967, aunque ha tenido diversas ubicaciones dentro de la misma. Es obra del escultor alicantino Antonio Navarrete Santafé.