lunes, 23 de septiembre de 2013

Paquito Fernández Ochoa, campeón olímpico de esquí

Paquito Fernández Ochoa fue el primero de los esquiadores de élite que ha dado España y el primer español en conquistar una medalla en unos Juegos Olímpicos de Invierno.

Francisco Fernández Ochoa, Paquito, como se le llamaba en su época de esquiador, se dedicó al esquí desde muy joven. A los 13 años ya era campeón de España, y más tarde lograría otros 37 títulos de España en todas las modalidades de esquí.

Paquito consiguió en 1972 la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sapporo (Japón). Era la primera medalla del esquí español y el tercer oro olímpico español, tras las medallas de oro conseguidas en París en 1900 (pelota vasca) y en Amsterdam en 1928 (hípica).

El campeón olímpico español, que viste a franjas rojas y amarillas, levanta los brazos en señal de triunfo y sonríe tras su hazaña en Sapporo.
Paquito Fernández Ochoa, campeón olímpico
18 años de alta competición 

Francisco Fernández Ochoa nació en Cercedilla, el 25 de febrero de 1950, en una familia muy aficionada al esquí. Su padre era funcionario de la Federación Española de este deporte.

Durante 18 años de competición, Fernández Ochoa participó en tres campeonatos del mundo y formó parte del equipo español en los juegos olímpicos de 1968, 1972, 1976 y 1980.

En 1968 quedó en el puesto 23 en los Juegos Olímpicos de Grenoble. En 1969 fue vencedor del slalom gigante y del especial del Gran Premio de Andorra. En 1970, en los Campeonatos del Mundo de Val de Gardena quedó el noveno.

En 1971 fue octavo en Megeve y décimo en Are, slaloms valederos para el Mundial, donde terminó en el puesto 39. En 1972 fue el héroe español al conseguir la medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Sapporo (Japón). En los Campeonatos del Mundo de 1975, en Saint Moritz, consiguió la medalla de bronce en la modalidad de Slalom Especial.

A Sapporo 72 España acudió con la representación más importante hasta ese momento en unos Juegos Olímpicos de Invierno. En el desfile de presentación, el equipo nacional vestía con capa española y sombrero cordobés, negro los hombres y rojo la esquiadora Conchita Puig, la única mujer que, junto a Francisco Fernández Ochoa y Aurelio García, eran lo mejor del esquí español y podían realizar un papel digno en las pruebas.

Paquito (1,74 de estatura y 71 kilos de peso) pudo beneficiarse de la descalificación del campeón del Mundo, el austriaco Karl Schranz, a quien el presidente de la Federación Internacional de Esquí descalificó por lucir publicidad en su ropa.

En el slalom gigante, Ochoa fue descalificado por tirar señalizaciones durante su descenso y Aurelio García terminó en el puesto 29, pero en el slalom especial, que se disputó el 13 de febrero, Francisco Fernández Ochoa fue el más rápido de los competidores y sorprendió a todos imponiéndose a los favoritos (ante la ausencia de Schranz), el suizo Augert y el italiano Thoeni. Ochoa marcó un tiempo total de un minuto y 49 segundos.

En 1981 cambió de categoría y fue a competir en el esquí profesional de Estados Unidos. Consiguió quedar clasificado en tercer lugar en el Campeonato del Mundo profesional de 1981 y vencer en el slalom gigante y especial de la Copa del Mundo profesional en 1981.

Se retiró de la competición en 1982, tras los mundiales. Desde entonces, tuvo dos tiendas de ropa de artículos deportivos y se dedicó a preparar a la selección nacional de esquí. Siempre estuvo ligado de uno modo u otro al deporte, formando parte de diversos comités deportivos entre 1988 y 2002. En 1996 fue miembro del comité organizador de los Campeonatos del Mundo de Esquí en Sierra Nevada (Granada).

Reconocimientos al campeón

En 1972 recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo y la de Oro de Madrid. En los años 90 fue comentarista de su especialidad para TVE y Telecinco y participó en festivales benéficos actuando como novillero. En 2001 se le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Deportivo.

Como consecuencia del cáncer linfático que padecía desde hacía tiempo, durante 2006 fue operado en dos ocasiones. Ese mismo año recibió un homenaje del pueblo de Cercedilla, su pueblo, al que también acudieron las infantas Elena y Cristina, la presidenta de la Comunidad, el secretario de Estado para el Deporte y numerosas aficionados al esquí. A todos ellos se dirigió el campeón en un emotivo discurso. En el acto se inauguró una escultura de Paquito Fernández Ochoa recogiendo la medalla de Sapporo 72.

Durante su convalecencia escribió el libro La vida: un eslalon, que fue presentado poco después de su fallecimiento por su mujer, María Jesús Vargas García, con quien tenía tres hijos.

El campeón olímpico falleció el 6 de noviembre de 2006. Al funeral acudieron, además de los vecinos de Cercedilla, innumerables aficionados al esquí y personalidades. Fue enterrado en el cementerio municipal de esa localidad madrileña.

Como reconocimiento a este gran deportista, que fue monitor del rey Juan Carlos I, el Ayuntamiento de Madrid puso su nombre a un polideportivo de Carabanchel inaugurado en 2009.

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