jueves, 13 de noviembre de 2014

Los primeros tranvías y los ripperts

Dibujo de uno de los primeros tranvías, tirado por dos caballos, con viajeros en la parte de superior descubierta. En el lateral se lee: Empresa de Tranvía de Madrids
Primer tranvía. Estampa: Consorcio de Transportes de Madrid.
El transporte público fue una revolución en la vida de los madrileños del siglo XIX. Los primeros tranvías de Madrid empezaron a funcionar en 1871, entre el barrio de Salamanca y la Puerta del Sol. Eran vehículos de dos alturas, tirados por mulas o caballos y su característica principal era el circular sobre raíles incrustados en el suelo. Estos carruajes eran simétricos, con capacidad para 36 viajeros, 18 sentados en el interior y otros 18 sentados en un banco corrido en la parte superior y descubierta, a la que se accedía por una escalera exterior. A partir de 1876 se eliminó esta plataforma por el excesivo peso en cuesta arriba. Por esta primera línea circularon 24 tranvías fabricados en París que costaron 2.000 pesetas cada uno.

El tranvía tuvo su precedente en el ómnibus, un carruaje grande y cerrado, de unos siete metros, tirado por mulas, que circuló por Madrid entre 1843 y 1902.

Cinco meses después de la inauguración del primer tranvía, la primera línea se amplió hasta el barrio de Argüelles, que entonces se llamaba Pozas. La estación de tranvías se encontraba en la esquina de la calle Serrano con la de Maldonado. Desde ahí, la línea, transcurría por Cibeles, Sol, Mayor, Bailén y Ventura Rodríguez, donde se bifurcaba, siguiendo un tramo por Ferraz, Quintana y Princesa y otro por Princesa, Alberto Aguilera y Serrano Jover.


Dibujo de un carruaje, rippers, el conductor de pie al frente, y en la plataforma trasera el cobrador. En el lateral se llee: Villa de Madrid
El rippert. Estampa: Consorcio Transportes de Madrid
El rippert

El tranvía fue un rotundo éxito por la suavidad del desplazamiento por raíles y pronto le salió un duro competidor, el rippert, un vehículo con la caja más pequeña y de un solo piso que tenía las ruedas forradas de caucho, con la misma separación entre las ruedas que el tranvía. Esto le permitía circular por el pavimento y también aprovecharse de las vías para hacer el viaje más cómodo, a la vez que ofrecía tarifas más bajas. Las empresas de tranvías denunciaron a la de ripperts y la sentencia les fue favorable, pero los ripperts continuaron a menudo utilizando los raíles, hasta que los nuevos tipos de tranvías acabaron con los vehículos de tracción animal.

Desde 1879 los tranvías de mulas fueron sustituidos por los tranvías de vapor, con sus molestos humos y vapores. Estos vehículos permanecieron pocos años y se utilizaron principalmente en la línea entre la Plaza Mayor, los Carabancheles y Leganés.

Primer tranvía eléctrico
Un tranvía electrico, totalmente cerrado como un autobús, circula por la calle de Alcalá.
Tranvía eléctrico por la calle de Alcalá.

 
En octubre de 1898 llegó el primer tranvía eléctrico, con dos líneas: Sol-Serrano y Recoletos-Hipódromo, y las calles de Madrid empezaron a poblarse de cables. Los primeros tranvías eléctricos eran de color amarillo, por lo que popularmente de se les llamaba ‘canarios’. Luego los hubo de color rojo, a los que llamaban ‘cangrejos’. Su capacidad era de 40 viajeros: 20 sentados, 10 de pie, cuatro en la plataforma delantera y seis en la trasera. Sus tarifas oscilaban entre 10 y 15 céntimos. En esta misma época se fue desarrollando el ferrocarril, con líneas entre la capital y las principales ciudades españolas, y se inauguraron la estación del Norte y la de Delicias.

Hacía 1925, la Puerta de Sol estaba bastante congestionada por el tráfico de coches y tranvías, pero hasta 1948 no se eliminó el paso de varias de las líneas de tranvía por esta céntrica plaza. 

La red de tranvías se extendió por los nuevos barrios del Ensanche y otros que se fueron urbanizando, como Tetuán, Vallecas o Ciudad Lineal. En 1920, cinco de las seis compañías de tranvías se unieron en la Sociedad Madrileña de Tranvías, que luego se llamó Empresa Mixta de Transportes, y desde 1947 se integró en la Empresa Municipal de Transportes (EMT). En cuanto a la empresa que no había formado sociedad, la Compañía Madrileña de Urbanización, fue absorbida en 1951 por la EMT. En los años 50 había 35 líneas del tranvía con unos 188 kms de vías y 512 cohes. En 1970 había sólo 4 líneas, y en junio de 1972 desaparecieron las dos últimas: la 70, entre la Plaza de Castilla y San Blas; y la 77, entre Pueblo Nuevo y Ciudad Pegaso.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias, Santiago. Me alegro de que disfrutes con estos temas o te resulten útiles. Un saludo.

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