Con la crisis económica que se produjo durante la Restauración borbónica (1874-1931), los teatros comenzaron a quedarse sin público. Los aficionados no podían permitirse el elevado precio de la entrada. En esta situación, los empresarios idearon una solución ingeniosa para reducir costes, rebajar el precio de la entrada y recuperar a su clientela.
La fórmula anticrisis la puso en marcha el Teatro de Variedades, que fue el primero en ofrecer el llamado ‘teatro por horas’. Consistía en dividir una sesión habitual, que duraba varias horas y costaba unas tres pesetas y media, en cuatro sesiones de una hora por el precio de una peseta. Este nuevo sistema vio nacer numerosas zarzuelas hechas a medida y la recuperación de antiguas zarzuelas breves.
El teatro por horas se extendió a todas las salas, que ofrecían zarzuelas de un solo acto, en muchos casos ambientadas en los barrios madrileños y sus gentes, y que empezaron a llamarse el ‘género chico’ para diferenciarlas de las anteriores zarzuelas en varios actos. De este modo, el público pudo volver al teatro y además elegir entre cuatro obras pequeñas, aunque si una zarzuela triunfaba se interpretaba varias veces al día. Por entonces, entre los aficionados madrileños se hizo famosa la cuarta sesión del Teatro Apolo, que comenzaba a medianoche y la llamaban ‘la cuarta del Apolo'.
Lo mejor del género chico
Poco después surgieron grandes compositores del género chico, como el alicantino afincado en Madrid Ruperto Chapí o el madrileño Federico Chueca, maestro del género chico en colaboración con Joaquín Valverde. Ambos estrenaron con gran éxito, en 1886, La Gran Vía. Esta zarzuela, muy del gusto del público madrileño, sentó las bases del género chico: escenas cotidianas, temas de actualidad, alusiones a la política, músicas de moda, bailes populares y chistes. La Verbena de la Paloma, de Tomás Bretón, estrenada en 1894, fue un rotundo éxito y se convirtió en la más popular. Ésta zarzuela, junto con La Gran Vía y Agua, azucarillos y aguardiente (Chueca y Valverde, 1897) son las tres obras esenciales del género chico. Otras piezas importantes de esa época son La Revoltosa (Chapí, 1897) y Gigantes y cabezudos (Manuel Fernández Caballero, 1898).
Ya en el siglo XX, el género chico fue perdiendo importancia y muchos autores volvieron a la zarzuela grande. Entre 1920 y 1936 aparecieron muchas zarzuelas, pero el género ya estaba en decadencia. Aún así se crearon obras importantes, como Los gavilanes (Jacinto Guerrero, 1923), La bejarana (Francisco Alonso, 1924) o Luisa Fernanda (Federico Moreno Torroba, 1932).
Cine sonoro y discos
El ocio fue acaparado por el desarrollo del cine en Madrid, y por los discos. Ambos eran demandados cada vez más por el público. El cine sonoro y la grabación de discos de zarzuela se convirtieron en un próspero negocio. Jacinto Guerrero intervino en la música de la primera película hablada en castellano, La canción del día (1930). En 1933 se rodó una versión de la zarzuela La Dolorosa, de José Serrano, y en 1934 una versión de Doña Francisquita, de Amadeo Vives.
Después de la guerra civil la gente prefería los espectáculos de variedades y otras diversiones frívolas que les hacían olvidarse por un rato de sus problemas. Desde 1950, sólo Moreno Torroba, Pablo Sorozábal y Daniel Montorio permanecieron como representantes de la zarzuela. Hacia 1955 se popularizaron los discos de los cantantes, orquestas y series de zarzuelas dirigidas por estos últimos autores del género.
GA4
Mostrando entradas con la etiqueta genero chico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta genero chico. Mostrar todas las entradas
05 marzo, 2014
12 noviembre, 2013
Barbieri, Chueca y Moreno Torroba, la zarzuela más castiza
![]() |
| Francisco A. Barbieri |
Barbieri era un erudito de la música española y está considerado el más importante musicólogo español del siglo XIX y de la historia de la música costumbrista en España. Nació en 1823 y desde joven su vocación por la música le llevó a abandonar sus estudios de medicina y luego de ingeniería para estudiar música en el Conservatorio de Madrid, donde fue alumno de Pedro Albéniz, Ramón Carnicer y Baltasar Saldoni, con quienes estudió composición, clarinete, piano y canto.
Después ingresó en la Banda de la Milicia Nacional, pero ésta se disolvió y tuvo problemas económicos. Al morir su padre tuvo que ganarse la vida con diversas actividades. Fue clarinetista callejero para ganar algún dinero, hasta que un día le ‘desapareció’ el clarinete. También fue pianista de café, copista de música, corista, cantante figurante, arreglista, además de enseñar canto y ser apuntador en el Teatro del Real Palacio.
Comenzó a ser
conocido en Madrid con su primera zarzuela, Gloria y peluca, de 1851, a la que
siguieron ese año Escenas de Chamberí y La Picaresca, y luego otras hasta que
se convirtió en maestro del género, con una producción de 70 zarzuelas. En lo
musical, utilizó el apellido materno, procedente de Italia, país donde
nació su abuelo.
Su primer gran éxito fue Jugar con fuego, zarzuela con libro de Ventura de la Vega estrenada en octubre de 1851. Con Don Simplicio Bobadilla y Los diamantes de la corona empezó a destacar en el panorama nacional. Otro gran éxito fue la zarzuela Pan y Toros (1864), pero su obra estelar llegó en 1874, El barberillo de Lavapiés, con la que expresaba el costumbrismo musical de Madrid que luego evolucionó hacia el género chico, nombre por el que se conoce a un tipo de zarzuelas de un sólo acto.
Por medio compuso muchas zarzuelas, como El marqués de Caravaca, El sargento Federico, El diablo en el poder, Gibraltar 1890, El rábano por las hojas o El tributo de las cien doncellas. Además, desde 1868 fue profesor de Armonía y de Historia de la Música del Conservatorio de Madrid. Después se estrenaron, entre otras, El diablo cojuelo y El señor Luis el tumbón.
En 1890 publicó el Cancionero musical de los siglos XV y XVI. También escribió la Historia de la zarzuela, fue fundador de la revista ‘La España Musical’, impulsor del Teatro de la Zarzuela y cofundador con el escritor Marcelino Menéndez Pelayo de la Sociedad de Bibliófilos Españoles. A los 75 años fue nombrado miembro en la Real Academia Española, el primer músico que ingresó en esta institución. También perteneció a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Su primer gran éxito fue Jugar con fuego, zarzuela con libro de Ventura de la Vega estrenada en octubre de 1851. Con Don Simplicio Bobadilla y Los diamantes de la corona empezó a destacar en el panorama nacional. Otro gran éxito fue la zarzuela Pan y Toros (1864), pero su obra estelar llegó en 1874, El barberillo de Lavapiés, con la que expresaba el costumbrismo musical de Madrid que luego evolucionó hacia el género chico, nombre por el que se conoce a un tipo de zarzuelas de un sólo acto.
Por medio compuso muchas zarzuelas, como El marqués de Caravaca, El sargento Federico, El diablo en el poder, Gibraltar 1890, El rábano por las hojas o El tributo de las cien doncellas. Además, desde 1868 fue profesor de Armonía y de Historia de la Música del Conservatorio de Madrid. Después se estrenaron, entre otras, El diablo cojuelo y El señor Luis el tumbón.
En 1890 publicó el Cancionero musical de los siglos XV y XVI. También escribió la Historia de la zarzuela, fue fundador de la revista ‘La España Musical’, impulsor del Teatro de la Zarzuela y cofundador con el escritor Marcelino Menéndez Pelayo de la Sociedad de Bibliófilos Españoles. A los 75 años fue nombrado miembro en la Real Academia Española, el primer músico que ingresó en esta institución. También perteneció a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Francisco Asenjo Barbieri murió en su casa, en el número 7 de la madrileña plaza del Rey, el 17 de febrero de 1894. Curiosamente, ese mismo día se estrenó La verbena de la Paloma, de Tomás Bretón, que se convirtió en la zarzuela más popular. Sus investigaciones y manuscritos fueron legados a la Biblioteca Nacional. La ciudad de Madrid le dedicó una calle que va desde la plaza de Chueca hasta la calle de las Infantas.
Federico Chueca, maestro del género chico
Federico Chueca, maestro del género chico
![]() |
| Federico Chueca. |
Federico Chueca nació en Madrid el 5 de mayo de 1846, en la Casa de los Lujanes (siglo XV) ubicada en la histórica Plaza de la Villa. Desde joven frecuentaba los ambientes festivos más populares, siempre con su cuaderno de notas, ya que la inspiración le llegaba en plena juerga.
Al tener que ganarse la vida como pianista de café nunca perfeccionó lo suficiente sus conocimientos de composición, por ello trabajaba conjuntamente con otros, como Barbieri, Joaquín Valverde o Tomás Bretón, pero contaba con una extraordinaria inspiración que le convirtió en el máximos representante del género chico.
Su primera zarzuela, ¡Hoy, sale hoy!, se realizó en colaboración con Barbieri. En 1880 llegó su primer gran éxito con La canción de Lola, en colaboración con Valverde, considerada la primera obra del género chico. Desde entonces trabajó con Valverde en animadas zarzuelas cargadas de casticismo madrileño.
Chueca y
Barbieri crearon una sociedad de conciertos que dio a conocer el repertorio
clásico y romántico, obras sinfónicas españolas y que permitió escuchar por
primera vez en España fragmentos desconocidos de Mozart, Beethoven, Mozart,
Mendelssohn y Wagner.
El éxito más importante de Chueca se produjo en 1886 con el estreno de La Gran Vía, considerada la obra cumbre del género chico, que se estuvo representando durante cuatro años en el Teatro Apolo. Después compuso otras zarzuelas con gran repercusión, entre las que destacan Cádiz, El año pasado por agua, La alegría de la huerta y Agua, azucarillos y aguardiente.
El éxito más importante de Chueca se produjo en 1886 con el estreno de La Gran Vía, considerada la obra cumbre del género chico, que se estuvo representando durante cuatro años en el Teatro Apolo. Después compuso otras zarzuelas con gran repercusión, entre las que destacan Cádiz, El año pasado por agua, La alegría de la huerta y Agua, azucarillos y aguardiente.
El maestro
del género chico falleció en Madrid el 20 de junio de 1908. La ciudad le dedicó
una plaza cuyo nombre se extiende a todo un barrio, uno de los más amenos de
Madrid.
![]() |
| F. Moreno Torroba |
Federico Moreno Torroba
La estela de Barbieri y Chueca la siguió, desde mediados del siglo XX, Federico Moreno Torroba, nacido en Madrid en 1891. Como compositor comenzó con la música sinfónica, ofreciendo algunos conciertos. Estrenó una ópera breve en el Teatro Real en 1925 y el mismo año obtuvo un rotundo éxito con su primera zarzuela La mesonera de Tordesillas, lo que le inclinó hacia este género con acierto.
En 1926 estrenó La pastorela, en colaboración con Pablo Luna, y en 1928 La marchenera, que para muchos expertos es su mejor obra, no así para los aficionados al género que siempre han preferido Luisa Fernanda, de 1932. En 1934 consiguió otro gran éxito con La chulapona.
Otras obras destacadas son Monte Carmelo, Maravilla, La Caramba o María Manuela. Moreno Torroba se inició en la música con su padre, el organista, director y compositor José Moreno Ballesteros, y completó sus estudios en el Conservatorio de Música de Madrid con Conrado del Campo.
Su relación con el famoso músico Andrés Segovia le llevó a componer obras para guitarra, como Concierto de Castilla, Concierto flamenco o Aventuras y desventuras de Don Quijote, esta última de 1982. Entre sus óperas, sobresalen La Virgen de mayo y El poeta, estrenada en Madrid en 1980, con Plácido Domingo en el papel protagonista.
Como Barbieri, fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, además de presidente de la Sociedad de Autores. Murió en Madrid el 12 de septiembre de 1982.
Posted by
Santiago Castaño
at
22:18
No hay comentarios:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Labels:
artistas madrileños,
Barbieri,
compositores,
compositores madrileños,
federico chueca,
genero chico,
historia zarzuela,
moreno torroba,
musicos de madrid,
obras Chueca,
personajes,
zarzuela,
zarzuelas famosas
21 junio, 2013
Loreto Prado y Enrique Chicote, teatro cómico
![]() |
| Loreto Prado |
El escenario del Teatro Cómico en la antigua calle de Capellanes (hoy Maestro Victoria, muy cerca de la Puerta del Sol) fue el escenario donde estos dos actores alcanzaron sus mayores éxitos e hicieron las delicias del público madrileño.
Entre las
obras más importantes representadas por esta la pareja destacan Los chicos de la escuela, Los granujas, La sobrina del cura y Alma de
Dios, esta última escrita por Enrique García Álvarez y Carlos Arniches, con
música de José Serrano. Fue estrenada el 17 de diciembre de 1907, con Loreto
Prado como actriz principal. De hecho, las butacas, que costaban una peseta, se
compraron en reventa por cinco y hasta diez pesetas.
Otros
triunfos de Loreto y Chicote fueron Los
perros de presa, una de sus interpretaciones más celebradas, y La venganza de la Petra. La mayor parte
del repertorio de Loreto y Chicote era de Arniches, los hermanos Quintero,
Jardiel Poncela y otros grandes del mal llamado ‘género chico’, donde abundaba
la gracia y el costumbrismo.![]() |
| Enrique Chicote |
Loreto Prado
Medero nació en Madrid en 1863. Llegó a las tablas por necesidades económicas, pero sin vocación de actriz.
Comenzó actuando en el Teatro Felipe, que estaba a la entrada del paseo de
Recoletos, cerca de la plaza de la Cibeles; luego en el Apolo, Martín y Romea.
Se convirtió en un ídolo para el público madrileño por su valor profesional y
por su simpatía personal. De ella se decía que era capaz de convertir en éxito
algunas obras mediocres. Gracias a su hábil interpretación, siempre conseguía
los aplausos del público. Loreto falleció en Madrid el día 9 de junio de 1943.
Enrique
Chicote del Riego nació en 1870. Fue profesor del Real Conservatorio de Música
y Declamación. Desaparecida Loreto, Enrique Chicote se retiró del teatro y en su
piso de la calle Mayor escribió dos curiosos libros de memorias: La Loreto y
este humilde servidor y Cuando Fernando
VII gastaba paletó: recuerdos y ambientes curiosos de la vida a finales del
siglo XIX y en los comienzos del XX. Falleció en 1958. ![]() |
| Una de obra de E. Chicote |
Posted by
Santiago Castaño
at
21:02
1 comentario:
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Labels:
actores madrileños,
actrices madrileñas,
artistas madrileños,
calle,
comicos,
Enrique Chicote,
genero chico,
Loreto Prado,
personajes madrileños,
teatro comico
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







